Dentro de la lĆnea de APCABOS de explorar todos los caminos que nos lleven a conseguir la revitalización, el reconocimiento y la potenciación de nuestros empleos de CABO como primer escalón de mando, en la maƱana de ayer, 18 de julio, nuestro Presidente y nuestro Vicepresidente y Vocal del Consejo de la Guardia Civil mantuvieron una reunión con el Teniente General Mando de Personal.
Como quiera que el Mando de Personal ya conoce las pretensiones de nuestra Asociación, pues por algo APCABOS es la Ćŗnica Asociación Profesional que en todos los foros en los que interviene desde su creación en 2015, tanto dentro de la Guardia Civil como fuera de ella, exterioriza el abandono y la desconsideración en los que llevan sumidos los empleos de CABO, al menos, desde mediados de los aƱos 90 (Ā”mĆ”s de DOS DĆCADAS!) proponiendo soluciones, la reunión giró bĆ”sicamente sobre dos ejes que, actualmente, consideramos que son un āmalā para nuestros empleos: el cabo comodĆn y el cabo trampolĆn.
En relación al CABO COMODĆN, que es aquĆ©l cabo que el mando utiliza para todas las funciones que estime oportunas en el momento que considere (sean Ć©stas de suboficiales, propiamente de CABO o, incluso, de guardia civil), se le planteó la urgente necesidad de regular, con el rango normativo que facilite su pronta implantación, las funciones, misiones y cometidos de los empleos de CABO a fin de eludir estar al albur de las intenciones y deseos del mando, evitĆ”ndose con ello la inseguridad y, sobre todo, la arbitrariedad.
DespuĆ©s de plantearnos el MAPER los inconvenientes y dificultades de regular, en la actualidad y al unĆsono, absolutamente todas las funciones de los empleos de CABO se consiguió que, al menos, se aborde el estudio para la regulación de las funciones de aquellos CABOS que estĆ”n ejerciendo de segundos jefes en las unidades y que, esta Asociación, considera prioritaria su regulación; porque en ningĆŗn caso somos Ćŗnica y exclusivamente meros auxiliares del mando. Una vez conseguidos estos mĆnimos, debemos abordar la regulación del resto de destinos y especialidades.
Dentro de esta materia se habló tambiĆ©n de la reestructuración de la Guardia Civil y del lugar en el que van a quedar los CABOS, sobre todo a la vista de los planteamientos de alguna Asociación Profesional que, lejos de buscar soluciones comunes con quien estĆ”n ācondenadosā a compartir mando, buscan soluciones individualistas olvidando que la Guardia Civil es una estructura (compleja) en la que no sólo se debe mirar hacia sĆ, sino tambiĆ©n mirar hacia el resto de empleos que componen esta magnĆfica maquinaria policial.
El MAPER que no pudo, por cuestiones obvias de discreción y secreto, desvelar en quĆ© va a consistir la reestructuración ni cómo se llevarĆ” a cabo, sĆ que dejó entrever que el CABO, segĆŗn el tipo de estructura-despliegue policial que el poder polĆtico quiera dar a nuestra Nación (pues la DGGC tiene preparados varios escenarios de reestructuración-despliegue segĆŗn el elemento que se quiera primar en cada uno de ellos) ocuparĆ” el que por su empleo y función le corresponda; aprovechando APCABOS para recordar al MAPER que no se debe olvidar, en ese despliegue, que el CABO debe ejercer funciones propias del mando y no de un guardia mĆ”s; porque si asĆ fuere, no tendrĆa ningĆŗn sentido los empleos de CABO y, lo mĆ”s digno y honroso para los empleos que tanto dieron a la Guardia Civil, es su desaparición paulatina.
El MAPER manifestó que el CABO serĆa considerado como tal; y en este sentido APCABOS debe confiar en que el MAPER y el Mando de Operaciones se hayan hecho eco de las reivindicaciones que constantemente hacemos para y por nuestros empleos de CABO y que nuestra entrada en el Consejo de la Guardia Civil haya sido un punto de inflexión para que los desaciertos y desatinos del pasado mĆ”s reciente con nuestros empleos no vuelvan a repetirse.
En relación al CABO TRAMPOLĆN, que es aquĆ©l cabo que no se identifica (con todo lo negativo que ello conlleva) con el empleo que ostenta pues lo Ćŗnico que persigue es conseguir los puntos que se conceden por ser cabo para buscar el acceso a la Escala de Suboficiales; puntos ādicho sea de paso- que solo premian a este tipo de CABO ānuevoā pues el CABO āveteranoā no ve representada en la puntuación que se le puede otorgar los aƱos dedicados a estos excepcionales empleos.
En este tema y tras exponer el MAPER que en la actualidad (y sobre todo en estos momentos de ausencia de Gobierno definitivo) es inviable modificar la Ley para establecer la obligatoriedad del paso por CABO/CABO 1o para el acceso a la Escala de Suboficiales, no descartó el estudio de la propuesta que le hizo APCABOS y que se denomina āantigüedad selectivaā que, dicho muy resumido, es la reserva de un nĆŗmero determinado de plazas para los CABOS, quiĆ©nes, despuĆ©s de unas pruebas especĆficas para ellos se integrarĆan en la academia junto a aquellos compaƱeros que han ingresado por acceso libre.
Asimismo, el MAPER valoró positivamente la necesariedad del aumento de la duración del curso de capacitación para el ascenso al empleo de CABO (actualmente en 64 dĆas hĆ”biles), objetĆ”ndose como Ćŗnico problema el logĆstico. Sobre esta objeción, APCABOS le instó a que se buscase otro lugar alternativo a la Academia de Baeza para impartirse el curso de capacitación.
TambiĆ©n se le recordó al MAPER la pĆ©rdida de oportunidad que se ha tenido con la modificación que se estĆ” tramitando (aunque ya ha salido del Ć”mbito de la Guardia Civil) de la Ley de Personal de haber otorgado a los CABOS una Escala propia o, al menos, haber reconocido al empleo de cabo como categorĆa distinta al empleo de Guardia Civil, pues la actual redacción del artĆculo 17.3 de la Ley de Personal resulta de una incoherencia y una aberración semĆ”ntica que no tiene ningĆŗn parangón con legislación policial asimilable a la nuestra.
Este asunto, de vital importancia para APCABOS, pues por algo forma parte de su ideario desde su creación, seguirĆ” en la vanguardia reivindicativa; por lo que, tras formarse Gobierno y la normalidad llegue al Parlamento, se iniciarĆ”n todos los contactos que sean necesarios para que si no fuera viable (de momento) obtener una Escala propia al menos se nos reconozca la categorĆa propia de CABO.
Sobre la posibilidad de aumentar el número de CABOS MAYORES y, que tras el ascenso, tengan la oportunidad de quedarse en su mismo destino, el MAPER alegó cuestiones económicas para no ver, actualmente, viable esta pretensión.
Y por Ćŗltimo se pidió que volviesen a convocarse los cursos de PILOTO y PATRĆN DE EMBARCACIONES para los CABOS, pues por razones no aclaradas (y no queremos pensar que sea por una animadversión a nuestros empleos) no se convocan desde hace aƱos a los CABOS para la realización de estos cursos pese a que en el CatĆ”logo de Puestos de Trabajo tanto de piloto como de patrón de embarcaciones se recogen a los CABOS.
En resumen: APCABOS volverÔ a concertar otra reunión con el MAPER, quien en todo momento nos dijo que las puertas de su despacho quedan abiertas, para recordarles una solución sin demora para dos de los muchos problemas que en la actualidad tienen los empleos de CABOS: La regulación de funciones, misiones y cometidos y el acceso a la Escala de Suboficiales desde el empleo de Cabo.
TambiĆ©n le recordaremos algunos de nuestros muchos hĆ”ndicap: No convocatoria a los curso de piloto y patrón de embarcaciones, grupos independientes para vacaciones, productividadesā¦
Si de todas las pretensiones que justamente solicita APCABOS se hicieran eco alguna de las asociaciones que tienen entre sus filas compaƱeros y compaƱeras de estos empleos, otro horizonte tendrĆamos, pero por desgracia la Ćŗnica Asociación que alza la voz para y por los CABOS allĆ” donde se encuentre es APCABOS. No importa. La historia y la razón estĆ”n de nuestro lado. Nacimos para la defensa de nuestros empleos y continuaremos mientras los compaƱeros y compaƱeras confĆen en nosotros.
